El primer país sin CO2

Por si no lo adivinaron aún, el país en cuestión es el Vaticano. El estado más pequeño del mundo está en carrera para suplantar todos los vehículos terrestres que utilizan combustible fósil, y es de esperar. Grandes cambios requieren pequeños pasos, y no es sorpresa que un cambio como este venga de un país cuya superficie cuadrada no supera el medio kilómetro. Pero es un comienzo, y al ser el corazón de la religión cristiana, se espera que muchos de sus seguidores vean y sigan el ejemplo (si es que todavía es una costumbre). 

Para un estado del tamaño del Vaticano, la tarea de suplantar sus vehículos por otros de energía sustentable y limpia también es una tarea complicada pero lejos de ser imposible. Si bien aún es un plan, aquellos que visiten la Ciudad Papal encontrarán que la mayoría de los vehículos policiales, turísticos y de servicios son eléctricos desde que el Papa Benedicto comenzara el plan en el 2014, suplantando gran parte de la flota de vehículos del estado por contrapartes eléctricos. A su vez, ordenó la instalación de paneles solares en sus oficinas y sedes para comenzar a su vez un plan de independización energético y así dejar de depender de Roma. 

Por su lado, Opel le "regaló" a Francisco un nuevo modelo de su Opel Ampera-E en pos de ayudar al estado a convertirse en el primer país libre de emanaciones de carbón. Si bien el vehículo no es super veloz, puede recorrer 520 kilómetros en una sola carga, y contiene todas las comodidades de un automovil de alta gama, aparentemente más que suficientes para su Santidad quien se muestra feliz de recibir las llaves del vehículo. 

No hay una agenda estipulada para dar el proceso por finalizado, pero los pasos se están dando desde hace tiempo y Francisco parece estar determinado a darle el cierre final. Se espera que el ejemplo se propague por Europa y que países como Holanda, Suecia, o Noruega (que tienen una planta importante de vehículos electricos ya funcionando) sean los siguientes en, quizás no liberarse por completo de las emanaciones de CO2, pero si disminuirlas considerablemente.