Abandona un grupo de WhatsApp sin remordimiento

Innumerables son los grupos de WhatsApp a los que pertenecemos, inmanejables e imposibles de leer todos los mensajes que llegan a través de ellos… ¿te sucede?

¿Cuántas veces te han “molestado” los mensajes y pensaste en abandonar el grupo pero no te animas por temor a ofender a alguien?

Según explica la psicóloga Amaya Terrón, el principal problema existente es la falta de un código de conducta claro, explícito o implícito, en lo que se refiere a este servicio de mensajería, más allá de determinados criterios personales.

A esta razón, se le suma el hecho de la inexistencia de un código claro de cómo deben funcionar los grupos, ya que por ejemplo, existen miembros que envían contenido a cualquier hora o conversan con otro miembro como si lo estuviesen haciendo en un conversación privada.

Esto quiere decir que muchas veces somos parte de un grupo por simple compromiso y esto, según explica la psicóloga, es en definitiva “aguantar lo que no nos gusta y priorizar a los demás por encima de nosotros mismos”. Pero a la larga no es fácil sostenerlo y evidentemente tendrá consecuencias en nuestro bienestar.

Ahora bien, ¿qué alternativa tenemos? La primera, antes de decidir abandonar el grupo, es silenciar las notificaciones, aunque esto no trae más que la angustia de no vivir el “presente continuo”, es decir, deriva a un síntoma de un comportamiento compulsivo. Terrón comentó que algunos de sus pacientes hasta sienten la necesidad de revisar los grupos de WhatsApp estando en la sesión.

El principal problema de esta primera opción es que muchas veces no basta, porque igualmente se ingresa al grupo solo para controlar si algún miembro comentó algo que pueda llegar a interesarnos.

Ahora bien, a continuación se nombran algunos tips para ser considerados al momento de abandonar el grupo y perder el miedo al qué dirán.

  • Grupos para un determinado evento: una vez que el acontecimiento se haya producido, es posible marcharse del grupo. Si el objetivo de la creación del mismo fue por ejemplo una cena, se recomienda quedarse solo hasta el día siguiente. Caso contrario, la posibilidad que existe es que el grupo continúe vigente, sus miembros comiencen a charlar de otros temas, cambie el motivo del grupo y se vuelva definitivo.
  • Grupo de familia y amigos: Es posible abandonarlos con una simple explicación, manifiesta Terrón, siempre considerando el momento oportuno para hacerlo. Por ejemplo, no estaría bueno hacerlo ljusto en medio de una charla puntual, ya que es posible que alguien piense que abondonaste el grupo porque te molestaste por algún comentario.

La psicóloga además remarca que justamente con la gente con la cual tenemos más confianza podemos tener más libertad, ya que nos conocen bien.

  • Grupos de trabajo: WhatsApp es una herramienta muy útil para estos fines, pero se debe establecer un límite. Terrón manifiesta que es necesario “desconectar”, esto significa que por ejemplo se debe dejar en claro que no se van a responder consultas fuera del horario laboral.
  • Los otros: Muchas veces somos parte de un grupo de gente que ni siquiera conocemos, por lo cual se puede aplicar lo mencionado precedentemente, por ejemplo: abandonando el grupo con un mensaje explicando la situación o escribiéndole directamente al administrador, que seguramente conocemos.

Como conclusión podemos decir que es muy importante no condenarse a formar parte de un grupo por puro compromiso. Terrón explica claramente este comportamiento en WhatsApp, comparándolo con un bar de la vida real: "imagina que tuvieses que pasar cada día, dos o tres horas en la mesa de un bar escuchando conversaciones que no te interesan. Al final simplemente te disculparías y dejarías de ir". Fin.

Fuente imágenes: M I S C H E L L E y Iker Merodio