Hoaxes: qué son y como luchar contra ellos

El ser humano es un ser emocional. Esto lo sabemos todos, y los que nos quieren vender sus noticias, productos o camapañas, lo saben mejor que nadie. No por esto estoy diciendo que siempre haya una corporación multimillonaria controlada por una mente diabólica en algún lugar secreto del mundo creando así una teoría conspirativa. Esto es otra cosa que los "hoaxes" comunmente explotan. A veces, solo hace falta una persona resentida, o que se cree chistosa o "más inteligente que el resto" o alguien políticamente tendencioso, para crear una pequeña mentira que puede, en algunos casos, ser violentamente destructiva. 

Un "hoax" o "bulo" en español, es básicamente un engaño, que por lo general apela al aparato emocional de los receptores, o sea, nosotros. La palabra proviene del término "hocus" (¿recuerdan la frase Hocus Pocus?) que literalmente significa "engañar" o "confundir". Por medio de historias de sufrimiento, posibles engaños o estafas al público, asesinatos, desapariciones, violaciones, guerras ocultas, productos químicos nocivos en la comida o vacunas, y miles de otras temáticas amarillistas, se intenta lograr que la gente comparta información falsa, preferentemente via email o en las Redes Sociales y actualmente a través de sistemas de mensajería como Whatsapp o Messenger

Entre los hoaxes famosos podemos encontrar:

. Desde los más inocentes como un mensaje "urgente" (que puede extenderse durante AÑOS, y volver cada tantos meses) sobre la inminencia del inicio del cobro por usar Facebook, Gmail, Outlook o Hotmail, WhatsApp, etc etc.  Este tipo de hoax apela al miedo monetario, ya que nadie quiere pagar por nada hoy en día y menos por un servicio que históricamente fue siempre "gratuito".

. Hasta los más dañinos y peligrosos como una foto con una niña o mujer joven (casí nunca es sobre hombres o ancian@s) desaparecida. Si bien esto no es una práctica reciente, con el auge de los noticieros difundiendo noticias sobre femicidios y violencia de género, esta práctica morbosa que apela a lo emocional (preferentemente del sexo femenino o padres con hijas mujeres) genera una historia alrededor de una chica desaparecida y pide su difusión por cualquier medio posible. Existen ciertos detalles particulares de este tipo de hoax que menciono más abajo.

. Imágenes Retocadas. Desde perros del tamaño de un caballo hasta huecos insondables que aparecen en barrios pobres, este sistema de hoax existe gracias a la facilidad con la que cualquiera con tiempo y un poco de imaginación puede retocar una imagen digitalmente. Estos tipos de hoax no poseen un término medio: son extremadamente fáciles de detectar por lo ridículo de la imagen o son muy difíciles de desmentir, haciéndose necesario el consejo de peritos expertos en la manipulación de imágenes para detectarlos. 

Pueden generarse sentimientos encontrados a la hora de intentar determinar qué es un hoax y qué no, y eso es también a lo que estos "estafadores" apuntan. Todo lo que requiera poner en duda nuestras creencias, poner en la balanza nuestros sentimientos o miedos, todo lo que nos haga dudar, implica trabajo. Y cualquier cosa que requiera esfuerzo extra, llevando las vidas que llevamos hoy donde el trabajo remunerado acapara casi la totalidad de nuestras vidas, lo evitamos. Es mucho más fácil aceptar que investigar y cuestionar. Y eso es lo que hace que en la batalla por una información transparente los hoaxes estén ganando cada día más terreno.

Es muy serio que mucha gente concientemente ignore  investigar sobre las noticias que llegan a sus ojos y cerebros, y esto ha causado, entre otras cosas, la difamación de personas inocentes, cierres de investigaciones, derrumbes de microemprendimientos, etc etc.  Varios sitios que se dedicaban a "cazar hoaxes" fueron dados de baja o abandonados en la red dada la falta de interés de la gente por informarse realmente

En las siguientes líneas, para quien quiera ayudar a convertir la internet en un lugar más seguro para todos, dejo un listado lo más completo posible sobre cómo reconocer un hoax y cómo luchar contra ellos:

  • Google, en este caso, es tu mejor amigo. Lo más sencillo es ingresar el tópico del mensaje dudoso recibido en el buscador y examinar a conciencia los resultados. Si algún contacto compartió una imagen de una persona perdida, o de un supuesto violador, o de una maestra jardinera que le pone correas de perro a los niños, es bueno buscar cualquier nombre que figure en el texto de la imagen así como también cualquier número de documento o matrícula de vehículos. Si la información o el mensaje son falsos, no va a ser raro que entre los primeros resultados encontremos algo de claridad al respecto.
  • Los hoaxes generalmente están escritos en neutro, lo cual, en ciertos casos, puede hacer muy evidente su falsedad, más que nada porque los que hacen referencia a casos de secuestros o desapariciones intentan sonar locales al país de donde es la supuesta persona perdida. Una palabra que no cuaje dentro del localismo utilizado normalmente , puede ser la clave para definir su falsedad.
  • La redacción es generalizante y vaga en detalles. "Se perdió al tomar tal colectivo"... "Desapareció en la zona de"... "Frecuenta el barrio de"... etc etc. Nunca se precisa una hora o fecha generalmente, y menos una calle o dirección, lo cual es escencial para casos de desapariciones. 
  • Escrito como un texto a rellenar. Si bien los hoaxes se intentan escribir atemporalmente, algunos intentan ingresar ciertos datos para agregar veracidad. Esto es porque se los escribe de manera tal que, quien malintencionadamente quiera compartir un mensaje de esta índole, pueda agregar ciertos datos para sonar verídicos ante el público que le leerá. Con solo ingresar en Google una frase de este tipo de avisos alcanza para corroborar su inverosimilitud. 
  • Faltas de ortografía. Son más evidentes cuando se intenta usar localismos para evitar el punto de detección anteriomente mencionado. Lugares nombrados mal o calles con errores tipográficos son los más comunes.
  • Falta de fuentes. Los hoaxes se caracterizan por nunca poseer una firma o una fuente loable de la información que dicen compartir, y aún así cuando exista la duda y la tenga, hay que verificar esa fuente por igual. Existen muchísimos sitios que se dedican a ofrecer noticias falsas, en su mayoría de manera paródica de la realidad, pero otras veces, existen sitios dañinos que no intentan por ningún medio aclarar que sus escritos son falsos.  En estos casos, conviene siempre buscar en las paginas fuente información del "about" o "copyright" que deben obligatoriamente tener si son sitios reales. De carecer dichas secciones, lo más probable es que estemos ante un hoax. 
  • Tener especial cuidado con la frase "Es la hija/sobrina/prima de un amigo/familiar/compañero de trabajo". En Facebook principalmente se ha hecho común compartir una foto con un texto cuya introducción intenta apelar al "conocimiento" de la víctima o allegados. En estos casos, si nos da vergüenza preguntar a quien haya compartido la imágen, solo debemos hacer un click en la misma imagen y ver si proviene de nuestro contacto o desde otro contacto o página desconocida. Una práctica más minuciosa es buscar en Facebook mismo, los perfiles de las personas que se mencionen en la fotografía para corroborar en sus muros, si están realmente perdidos.  Muchas veces nos encontraremos, si el perfil es verídico, con mensajes que el mismo usuario publica diciendo que se está esparciendo información falsa sobre su supuesta desaparición.
  • Petición de Reenvío. Esto último, aboslutamente necesario para un hoax, es la clave de su éxito pero a su vez es el indicio más notorio de que estamos frente a algo falso. Un hoax sobrevive por su viralidad, que por buena intención, desconocimiento o un falso impuslo de "interesarse por algo" de la gente, se propaga masivamente. Cualquier noticia que demande imperativamente (casí insultandote si no lo haces) que sea compartida, debe ser puesta en tela de juicio. "Esto debe saberse"... "Esto no puede seguir así"... "La injusticia debe parar"... son los dichos más comunes, que apelan a la necesidad del ser humano de sentirse parte de la lucha conta algo. No importa que, pero ser parte de algo más grande que uno mismo. Mucha gente de esta manera propaga noticias falsas, sin pensar en consecuencias, que a veces pueden llegar a niveles muy serios y hasta destruir la vida de personas inocentes

No hace falta en la mayor cantidad de los casos, aplicar todos estos filtros para detectar un hoax, siendo lo más eficiente hacer una simple búsqueda en Google, pero en estos últimos años, haciendo uso de la a veces buena voluntad de la gente, los hoaxes han ido mejorando en sus tácticas para generar el interés, el miedo, la bronca, el disgusto de la gente... que es básicamente lo que nos lleva a compartir algo porque nos indigna, nos molesta o nos preocupa.

Suena a trabajo extra, y a veces es un trabajo exhaustivo, pero es muy gratificante informarse y compartir una noticia que corroboramos sea fehaciente, con buenas fuentes, y verdadera. Pasando todos esos filtros vamos a estar más informados y vamos a poder compartir noticias sabiendo que estamos haciendo algo, por más mínimo que sea, para hacer del mundo un lugar mejor entre todos de forma seria y responsable... y no solamente apretando un botón para pasar una pelota defectuosa al otro lado de la cancha. Las Redes Sociales son una herramienta muy importante hoy en día, pero tenemos que evitar que nos la hagan usar mal para sacarles peso y que el mundo las termine ignorando. Porque a la larga, todo termina siendo como el cuento de Pedro y El Lobo.

Debemos ser conscientes que al compartir de manera masiva cualquier noticia, acontecimiento o conspiración que algunos inventan podemos estar creando consecuencias noscivas no solo de nivel físico a gente que quizás no tiene nada que ver, sino que estamos creando una verdad adulterada, que a la larga muchos adoptan como única verdad, y que a veces llega a consecuencias irreparables cuando uno de estos hoaxes llega a las manos de noticieros irresponsables que, siendo un reflejo de la sociedad de la que son parte, no chequean fuentes y piensan solo en ratings.

En una época donde sincerarnos y pedir perdón por nuestros errores es algo casi inconsecible porque constantemente se nos bombardea con discursos motivacionales sobre lo importante que es tener seguridad y confianza en todo lo que hacemos y decimos, difundir una noticia falsa es triplemente peligroso. Ojalá viviéramos en un mundo de fantasía donde un periodista actual tuviera el coraje de pedir perdón.

Debemos cuestionarnos absolutamente todo. Esto es lamentable pero a la vez esperanzador, dado que cuestionándonos es como adquirimos real conocimiento del mundo que nos rodea. Nunca deberíamos quedarnos con la primer información que nos llegue de ningún medio, y siempre debemos buscar más allá de lo que nos ponen delante, porque el mundo no funciona binariamente. Al menos por ahora.