La tecnología que revoluciona al deporte

El deporte como expresión del comportamiento humano tiene dos facetas muy definidas en estos tiempos. Una, la ortodoxa, que conserva la visión de ser una actividad de superación personal o colectiva donde el condición física, más el talento creativo –siempre en el marco de un reglamento - se promueven en una competencia que pone a prueba a los contendientes que allí participan. El objetivo: obtener la victoria o sobresalir en cada evento.

La segunda se desprende de la primera y aprovecha la “pasión” de los espectadores que toman partido por unos u otros y convierten en propios los éxitos y fracasos de los jugadores.

La herencia griega que caló hondo en todas las culturas del mundo se ha mantenido por siglos vigente, aún hoy se sigue promoviendo la esencia del deporte con sus valores y virtudes alrededor de los cuasi héroes que lo representan; esos ídolos de carne y hueso que hacen sentir a sus seguidores que participan de grandes proezas en gestas épicas. Sin duda existen presentaciones atléticas que emocionan de verdad.

No podía ser este un campo abandonado por la tecnología. Desde mejorar el rendimiento físico hasta montar inmensos espectáculos multimillonarios miles de desarrollos se han dedicado a aportar, de uno u otro modo, a todo lo que representa esta actividad. Por supuesto que sin perder de vista las jugosas ganancias comerciales que esto significa.

Superar marcas, pulverizar récords, agrandar las estadísticas hacen que los héroes del deporte se conviertan en más héroes aún, solo el alto rendimiento puede lograrlo. Por eso se exige cada vez más a las herramientas informáticas.

Hoy podemos contar con nanotecnología de carbono ciencia a partir de la cual se pueden construir materiales y artículos ultra resistentes y livianos, como raquetas de tenis, palos de golf, palos de hockey, bicicletas, etc. de una calidad y prestaciones descomunales.

Con el uso de escáner 3D y el denominado “tool-less” se puede crear indumentaria absolutamente personalizada, esto es a medida de cada uno de los músculos del atleta teniendo en cuenta los movimientos propios de su actividad y los de su cuerpo.

También resultan interesantes los adelantos en biométrica, esta disciplina científica que busca emular las características de algunos animales o vegetales para adaptarse a determinadas condiciones y replicarlas en diseños de ropa para deportes que por ejemplo requieren de mayor adherencia en manos y pies, o menor resistencia al agua o al viento.

Se suman grandes adelantos en la confección de ropa de protección para las disciplinas extremas, aquellas que ponen al físico en riesgo en cada competencia, para estas se han creado materiales flexibles y livianos que se transforman ante un impacto en pura resistencia protectora.

Los robots son utilizados para realizar pruebas imitando comportamientos humanos en el deporte. La información recopilada luego se transforma en planes de entrenamiento que buscan mejoras en productividad física y mental.

También la vestimenta de alta competición porta micro sensores inalámbricos que nutren de datos a supercomputadoras sobre la situación orgánica en entrenamiento o en plena disputa oficial, protegiendo la salud del atleta e identificando los puntos límites de su condición.

El video y las posibilidades de visualizar en alta definición ayudan también a perfeccionar las prácticas deportivas, pero su papel trascendental pasa por la promoción de estos verdaderos espectáculos que a partir de deslumbrantes transmisiones hacen que se profundice el fanatismo por los eventos.

Por último, qué decir de la asistencia en tiempo real a los árbitros, herramientas visuales y sensores que han quitado muchos errores en los fallos convirtiendo en más justas a aquellas disciplinas que han decidido incorporar esas herramientas en sus reglamentos.

Desmenuzar cada movimiento y expresión de esos colosos, proporcionar herramientas de trabajo que mejoran la dirección del entrenamiento o los resultados en la arena de la competencia son los valiosos aportes que la tecnología le proporciona a un planeta que vibra con sus ídolos y cada meta que superan, pura inspiración para miles de millones.