Dispositivo para perder peso

El importante avance de la obesidad en el mundo, y particularmente en los Estados Unidos, ha obligado a desarrollar alternativas para frenar esta patología. Una de las más novedosas es el “Sistema Recargable Maestro” aprobado recientemente por La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), quien desde hace más de 8 años no aprobaba medidas para tratar esta enfermedad y que sólo permitía medicación y cirugías, como los sistemas de banda gástrica, para revertir la obesidad severa.

El Sistema Recargable Maestro es fabricado por EnteroMedics, de Saint Paul, Minnesota y consiste en un dispositivo eléctrico implantado quirúrgicamente en el abdomen del paciente que emite impulsos eléctricos intermitentes al nervio vago (o nervio pneumogástrico), indicando al cerebro si el estómago está lleno o vacío y permitiéndole al paciente controlar las sensaciones de hambre y saciedad.

“Los dispositivos médicos pueden ayudar a los médicos y a los pacientes a preparar planes de tratamiento integrales para la obesidad”, expresó el Dr. William Maisel (FDA). Con esta nueva herramienta, los profesionales de la salud pueden brindar una terapia adecuada configurando el dispositivo con controles externos. El mismo puede ser retirado cuando los profesionales así lo recomienden o cuando el paciente lo disponga.

Este dispositivo no puede ser utilizado por cualquier usuario que desee perder peso. Los pacientes autorizados son aquellos mayores de 18 años con obsedidad mórbida o con Índices de Masa Corporal (indicador que relaciona el peso y la talla) entre 35 y 45 Kg/m2, que hayan intentado adelgazar mediante algún programa en los últimos 5 años y que además tengan otro desorden asociado, como diabetes, hipertensión o apnea del sueño.

Quienes cumplan estos requisitos deberán abonar aproximadamente entre 30 y 40 mil dólares y lo podrán adquirir en los Estados Unidos o en Centros Británicos reconocidos.

Los estudios llevados a cabo para medir la efectividad de este dispositivo fueron realizados en 233 pacientes, de los cuales el 67% contó con el dispositivo activo (grupo experimental) mientras que los restantes conformaron el grupo de control, manteniendo inactivo el dispositivo.

De estos estudios lograron identificar que, después de un año, el primer grupo perdió 8,5% más de su exceso de peso que el segundo. Además se observó que el 90% de los pacientes experimentales perdió por lo menos el 20% de su exceso de peso.

Por otro lado, el estudio clínico logró identificar efectos colaterales severos como náuseas, dolor en el lugar donde se ubicó el neuroregulador, vómitos, y algunas complicaciones quirúrgicas. Otros efectos secundarios más leves fueron acidez estomacal, problemas para tragar y dolor de pecho. 

Sin embargo, la Comisión Consultiva de la FDA determinó a través del estudio clínico que había una pérdida de peso continua en un período de 18 meses y concluyó que los beneficios superaban los riesgos del uso del dispositivo, recomendando de esta manera su aprobación a la FDA.  

Fuente imagen principal: Gaulsstin

Fuente imagen intermedia: Ron Mader