Uber, qué es y por qué preocupa y causa problemas

El que ha podido experimentar un día de lluvia torrencial en cualquier gran centro urbano del mundo, sabe que conseguir un taxi resulta una odisea. Uber llegó al mundo de las aplicaciones para solucionar este y otros inconvenientes para los usuarios, aunque a decir verdad, destapó otros que han hecho que se ponga en tela de juicio su legalidad.

Para los distraídos que aun no conocen de esta moderna aplicación, se trata de un servicio que contacta a choferes privados con personas que necesitan trasladarse a algún lugar. El servicio funciona en casi 63 países, aunque con muchos conflictos.

La forma de acceder al servicio es mediante un registro que debe hacerse en la página www.uber.com.  Allí se solicita un correo electrónico, una generación de clave de acceso y un teléfono de contacto. El pago solo se podrá hacer con tarjeta de crédito, es por eso al momento de registrarse se solicitarán los datos de esta. Una vez que se ha registrado, podrá descargar la App que está disponible en Apple App Store, en Google Play y en BlackBerry App World.

Se podrá elegir entre cinco tipos de servicios, dependiendo del lugar donde se encuentre. Los servicios incluyen tipos de autos disponibles según la cantidad de personas que quieran trasladarse. Por supuesto, esto modifica el costo que según indican algunos usuarios es bastante más económico que el tradicional taxi.

Hace unos días se supo que Uber lanzó una nueva prestación, que abarataría más aun los traslados. Se llama la UberPool. A través de este servicio se podrá compartir el vehículo con personas que hagan trayectos similares a los que se solicitan. Los gastos se comparten entre los pasajeros que pagan como mínimo fijo el 25 por ciento del valor de la tarifa. Por ahora, la información detalla que está disponible en México.

No todo es color de rosa

Ahora bien, hasta acá se han descripto una serie de beneficios que en la teoría funcionarían como una solución. Pero se ha sabido que en muchos lugares del mundo ha traído conflictos que hasta el momento parecen irreconciliables.  

En primer lugar, mencionaremos que los taxistas que trabajan de manera convencional han puesto el grito en el cielo, por considerarlo  una competencia desleal que podría hacer peligrar sus fuentes laborales.

Por tratarse de un negocio en la web, no paga ciertos impuestos, ni maneja normativas como si el gremio de los taxis o de cualquier trabajador del transporte público. Otro fundamento, es la evaluación que el sitio hace sobre los choferes. En la India una joven de 25 años denunció que habría sido violada por un conductor de Uber. Esto derivó en la prohibición del servicio por parte de la justicia de ese país. Si bien, para pertenecer al staff del servicio en línea, el sitio hace entrevistas presenciales, muchos consideran que no serían suficientes.

Por otra parte, Tailandia consideró se trata de una prestación no inclusiva, porque aquellos que no disponen de tarjeta no pueden contratar un chofer de Uber.

Entre los variados conflictos, la justicia española en 2014 prohibió el uso de la aplicación por considerarla una competencia desleal para los trabajadores de la calle. Además Alemania, Dinamarca y Holanda entre otros trabajan para impedir que la empresa oriunda de Estados Unidos, se expanda. Incluso el país que los vio nacer, cuestiona el uso del servicio por considerar “pone en riesgo a los usuarios”, que viajarían con choferes que no recibirían los controles necesarios que aseguren a los consumidores llegar a salvo a su destino.