Ask.fm. Preguntas y respuestas con la cobertura del anonimato

Ask.fm, el sitio de internet de las preguntas y respuestas, controversial para los padres y popular para los adolescentes.

Se trata de una red social que fue lanzada en 2011, en Letonia por Ilja Terebin, y que hoy supera los 70 millones de usuarios en todo el mundo.

Consiste en la posibilidad de realizar preguntas anónimas, obtener las respuestas y recibir preguntas también. Para esto último es necesario registrarse en la red social, elaborar un perfil y sumar contactos.

La edad que se exige para el registro es de 13 años, pero los controles para que se respete no parecen ser muy seguros.

Se ha convertido en un espacio elegido masivamente por el público adolescente y preadolescente, pero la falta de controles parentales y las grandes cantidades de contenidos inadecuados para el crecimiento de los niños generaron la crítica y cuestionamiento de los mayores.

Entretenido, aventurado y peligroso. Todo junto.

El sitio fue acusado de ser promotor de acoso cibernético en el contexto de la lucha contra la pedofilia y de permitir en su página mensajes anónimos ofensivos que han afectado gravemente la salud psíquica de jóvenes usuarios.

La defensa pasó por responder públicamente que cuentan con una “función de reportes” y que cuentan con “moderadores” para evitar el acoso cibernético. La medida no parece ser efectiva ya que algunos comentarios no son borrados.

Con solo ingresar al sitio queda claro el público que consume Ask.fm. Programas post escuela, burlas socarronas, preguntas inocentes y contenidos sobre sexo, comentarios sobre compañeros de colegio y sus relaciones, lenguaje gráfico, etc, etc., etc. Adolescencia en su máxima expresión.

Esta etapa hermosa y compleja de la vida involucra mucha sensibilidad y vulnerabilidad que se exponen en un lugar donde el objetivo no pasa por proveer de contención psicológica, solo darles una herramienta de comunicación sin control. Suficiente motivo para preocupar a aquellos padres que buscan brindar un poco mas de seguridad a sus hijos en una etapa del crecimiento donde las influencias “del resto” pueden hacerlos tomar decisiones que los lastimen.